Bajo el impulso de Dora

Quienes se dedican al sector de servicios saben que lo fundamental en cualquier trabajo es la atención a las personas, cuya dignidad es incalculable, muy por encima de los bienes materiales. Por eso, son profesiones privilegiadas para desarrollar una personalidad madura y virtuosa, con capacidad de sacrificio alegre por Dios y por los demás.

Sin embargo, para que ese ideal se haga realidad, se necesita una formación específica, como tantas veces recordó San Josemaría, que animaba a las que se dedicaban a estos trabajos a recoger experiencias, a estudiar, a actualizarse en las nuevas tecnologías, etc. También las impulsaba a transmitir esa preparación a otras mujeres mediante escuelas de hogar para empleadas domésticas, centros universitarios de dirección de servicios, cursos de capacitación para amas de casa, ciclos breves en diversas áreas…

En esta nueva sección, “Bajo el impulso de Dora” se narran algunos proyectos de formación relacionados con las profesiones de atención directa a la persona. Con el ejemplo de su trabajo bien hecho, Dora del Hoyo fue pionera de estas iniciativas, que al día de hoy son una realidad en los cinco continentes.